¿Cómo actúa?

¿Dónde actúa el cannabis?

Los fitocannabinoides interactúan con el sistema endocannabinoide (SEC), una compleja estructura regulatoria de los mamíferos que incluye receptores, ligandos y enzimas de síntesis y degradación. Se han descrito dos tipos principales de receptores, CBR1 y CBR2, que se encuentran en multitud de tejidos: sistema nervioso central y periférico, células y tejidos del sistema inmune, hueso, hígado, piel, tracto digestivo, etc. El organismo sintetiza unas moléculas conocidas como endocannabinoides, que interaccionan con estos receptores y modulan su actividad.

Image

Así, el SEC es capaz de participar en el mantenimiento de la homeostasis de una amplia variedad de procesos fisiológicos, incluyendo dolor, memoria, inflamación, estado de ánimo y equilibrio inmunitario.

El SEC como objetivo terapéutico

Un desequilibrio del SEC puede alterar severamente los procesos que regula. De hecho, alteraciones en el SEC han sido asociadas a diferentes patologías caninas, como epilepsia, dermatitis atópica o artritis.

Por ello, las moléculas que pueden regular la actividad del SEC han despertado gran interés científico. Es el caso de los fitocannabinoides, que interactúan en diferentes puntos clave del SEC para promover el reequilibrio de procesos fisiológicos tan vitales como la sensación de dolor, la liberación de citoquinas proinflamatorias o la neurotransmisión, entre otros.

Image

¿Cuál es el mecanismo de acción de los cannabinoides?

Los fitocannabinoides activan o inhiben diferentes elementos del SEC (receptores, enzimas de síntesis o degradación…) para así modular su actividad.

La consecuencia final es que estas moléculas son capaces de regular procesos fisiológicos tan vitales como la sensación de dolor, la liberación de citoquinas pro-inflamatorias, la neurotransmisión...
Image

¿Por qué los cannabinoides generan tanto interés clínico?

Por un lado, el SEC regula unos mecanismos claves para conseguir la homeostasis en el animal. Muchos de ellos se han visto alterados en patologías crónicas, como epilepsia, ansiedad, artritis…

Por otro lado, la seguridad y la efectividad terapéutica de los fitocannabinoides han sorprendido a la comunidad científica, quien año tras año destina más recursos a identificar otras posibles aplicaciones terapéuticas de los derivados de cannabis.