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Cannabis para la salud deperrosgatosmascotas

Las características únicas del cáñamo han suscitado un gran interés en la comunidad médica. Gracias a su capacidad de modular el sistema endocannabinoide, que asegura el equilibrio de procesos fisiológicos clave, los productos derivados del cáñamo se utilizan en la práctica veterinaria como complemento nutricional en un gran número de casos.
¿Cómo funcionan? ¿Son seguros? ¿Cuándo se utilizan? Desgranamos aquí las propiedades clave del uso del cáñamo para animales de compañía.

PERFIL BIOQUÍMICO

El aceite de extracción de cáñamo se obtiene a partir de las partes aéreas de la planta: flores, tallo, hojas y semillas. Contiene principalmente el fitocannabinoide cannabidiol (CBD), la molécula más interesante a nivel clínico por sus efectos antinflamatorios, analgésicos y ansiolíticos 1–4.

El contenido de THC en productos para mascotas suele ser muy bajo (0.05%), por lo que no se observará ningún efecto secundario psicotrópico asociado típicamente al consumo de cannabis. Además, se ha descrito que el CBD bloquea los efectos del THC en el organismo. Por tanto, los productos de veterinaria suelen tener muy poca cantidad de THC y su posible efecto residual queda bloqueado por la alta presencia de CBD.

Para la práctica clínica, es más interesante utilizar productos formulados con aceite de extracción obtenidos de planta entera. Este tipo de ingredientes incluyen, además de CBD, muchos más fitocannabinoides (como CBG o CBN), terpenos y flavonoides, entre otros. Se ha demostrado que las diferentes moléculas se ayudan entre sí para ejercer un efecto más potente que el que puedan generar las moléculas por separado. Esta sinergia se conoce como el efecto Entourage o efecto séquito.

Por el contrario, existen otros productos formulados con semillas de cannabis en polvo o aceite de las semillas. Son considerados como altamente nutritivos por sus elevados niveles de omega 3 y 6, proteínas y otras sustancias vitales. Sin embargo, comparado con el extracto de planta entera, contienen niveles muy bajos de CBD. Asimismo, existen productos formulados con CBD puro (isolated CBD) diluido en algún aceite vegetal, ya sea de oliva o de coco.

Aunque posean un contenido equivalente de CBD, tienen una gran desventaja comparado con los aceites de extracción de cáñamo de planta entera: no incluyen las demás moléculas de la planta (como los otros fitocannabinoides, terpenos o flavonoides), por lo que se pierde el efecto Entourage y por tanto tendrá unos efectos más limitados en el animal.

En resumen, pues, el aceite de extracción de cáñamo obtenido de planta entera presenta el perfil bioquímico más completo y más interesante a nivel veterinario.

TIEMPO DE ACCIÓN

Los fitocannabinoides son compuestos lipofílicos que se absorben mejor en presencia de aceites o disolventes polares, como el etanol 5. Comparando con una administración inhalada, los cannabinoides administrados por vía oral ejercen sus efectos más tarde, pero permanecen más en el tiempo.

Un complemento alimentario a base de aceite de extracción de cáñamo probablemente no presente la rapidez de acción que tienen los fármacos habituales, pero presenta una clara ventaja sobre estos: los efectos secundarios mucho más limitados, especialmente cuando hablamos de tratamientos a largo plazo.

De acuerdo con experiencias previas con el uso de productos de cannabis en mascotas, el tiempo que se tarda en poder observar sus efectos es variable. Por ejemplo, en casos de artritis, se ha notado mejora ya en los primeros días de tratamiento, o durante el primer mes en casos de epilepsia, etc.

Hay que tener en cuenta que cada mascota tiene muchas variables que afectan a la respuesta al cannabis: el estado de salud general, la fase de desarrollo de la enfermedad, las complicaciones concomitantes, el ambiente donde vive…

Por esto es importante buscar aquella dosis que pueda ayudar a la mascota sin causarle ningún perjuicio.

EDAD MÍNIMA

Los aceites de extracción de cáñamo pueden usarse a cualquier edad, siempre que se sigan las pautas de administración recomendadas. De hecho, uno de los usos que se da este tipo de productos es en cachorros, para aliviar la ansiedad por separación de la madre. En la misma línea, actualmente se están desarrollando diversas investigaciones sobre cannabinoides en neonatos.

Ejemplo de ello es el Dr. Martínez-Orgado, responsable del servicio de Neonatología del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, quien coordina un grupo de investigación centrado en el estudio del papel neuroprotector de los cannabinoides en un tipo de lesión neonatal (hipoxia-isquemia). Han demostrado que el CBD protege del daño neuronal causado por la falta de oxígeno en neonatos.

SEGURIDAD FARMACOLÓGICA

La citocromo p450 es un grupo de enzimas que metaboliza sustancias en el hígado, entre las cuales se incluyen varios fármacos. Se ha observado que diversos fitocannabinoides, entre ellos el CBD, inhiben la citocromo p450, pero se requieren unas dosis muy elevadas (10 mg CBD/kg peso) para poder inhibir in vivo la actividad de la citocromo p450 6,7. Los productos en base a aceite de extracción de cáñamo suelen tener niveles de CBD muy inferiores a estos. En la misma línea, en estudios en humanos no se ha observado nunca la inhibición de la citocromo p450 en las dosis utilizadas 4. De todos modos, es siempre recomendable que el personal veterinario supervise la combinación de productos en base a cáñamo con fármacos cuyo metabolismo implique la participación de la citocromo p450.

Por otro lado, los cannabinoides han demostrado tener efectos antinflamatorios, analgésicos, anticonvulsivantes, antioxidantes, entre otros. Cuando se combinan con otros fármacos que tienen el mismo efecto, es posible ver un efecto aditivo o sinérgico. Por ejemplo, los endocannabinoides y cannabinoides sintéticos aumentaron el efecto de antinflamatorios no esteroideos (AINEs) 8, los opioides 9 o los anticonvulsivantes en epilepsia 10. Por ello, en algunos casos podría darse la posibilidad de reducir la cantidad necesaria de fármaco al introducir un suplemento con cannabis. Este es un punto importante especialmente para pacientes crónicos, quienes generalmente están polimedicados y, por tanto, con mucha exigencia a nivel renal y hepático. En ellos, la incorporación de una molécula como el CBD, con un buen balance entre eficacia y efectos secundarios, puede abrir nuevos caminos terapéuticos muy interesantes.

EFECTOS SECUNDARIOS

Los complementos nutricionales formulados con aceite extracción de cáñamo suelen ser muy seguros. Comprueba que los obtienes de un fabricante de confianza, que haga controles y análisis en laboratorios certificados. La molécula más delicada es el THC, que causa los efectos secundarios asociados al consumo de cannabis. Si el producto tiene una concentración muy baja de este fitocannabinoide, se espera no observar ningún efecto secundario psicotrópico asociado al mismo. Es más, de acuerdo con un estudio de 2012, se estableció una dosis mínima letal de THC para perros de 3 g/kg 27. Es decir, un perro tendría que tomar más de 200 botes de un producto con 0.05% de THC.

Paralelamente, en EEUU hace años que trabajan con productos de cáñamo para mascotas. En un estudio de campo sobre uno de estos productos, los propietarios indicaron que les era muy útil en casos de dolor, ansiedad y trastornos de sueño 11. Por otro lado, los efectos no deseados más frecuentes fueron sedación y aumento del apetito. Probablemente, la sedación está relacionada con los efectos ansiolíticos del cannabis, que promueven un estado de equilibrio emocional 12,13. Así mismo, el incremento del apetito puede ser consecuencia directa del aumento del bienestar y la calidad de vida de la mascota.

Teniendo en cuenta la experiencia veterinaria, es recomendable administrar los productos formulados con aceite de extracción de cáñamo de manera progresiva: empezar con una cantidad pequeña e ir incrementando gradualmente hasta encontrar una dosis que pueda ayudar a cada mascota en cada situación clínica específica. Por ello, en caso de que se observe alguno de estos efectos no deseados, puede bajarse la dosis para conseguir un beneficio sin reacciones adversas.


Referencias:

1. Izzo, A. A., Borrelli, F., Capasso, R., Di Marzo, V. & Mechoulam, R. Non-psychotropic plant cannabinoids: new therapeutic opportunities from an ancient herb. Trends Pharmacol. Sci. 30, 515–527 (2009).

2. Pisanti, S. et al. Cannabidiol: State of the art and new challenges for therapeutic applications. Pharmacol. Ther. 175, 133–150 (2017).
3. Barrie, N. et al. Endocannabinoids in arthritis: current views and perspective. Int. J. Rheum. Dis. 20, 789–797 (2017).

4. Devinsky, O. et al. Cannabidiol: pharmacology and potential therapeutic role in epilepsy and other neuropsychiatric disorders. Epilepsia 55, 791–802 (2014).

5. MacCallum, C. A. & Russo, E. B. Practical considerations in medical cannabis administration and dosing. Eur. J. Intern. Med. (2018). doi:10.1016/j.ejim.2018.01.004

6. Narimatsu, S. et al. Inhibition of hepatic microsomal cytochrome P450 by cannabidiol in adult male rats. Chem. Pharm. Bull. (Tokyo). 38, 1365–8 (1990).

7. Benowitz, N. L., Nguyen, T.-L., Jones, R. T., Herning, R. I. & Bachman, J. Metabolic and psychophysiologic studies of cannabidiol-hexobarbital interaction. Clin. Pharmacol. Ther. 28, 115–120 (1980).

8. Anand, P., Whiteside, G., Fowler, C. J. & Hohmann, A. G. Targeting CB2 receptors and the endocannabinoid system for the treatment of pain. Brain Res. Rev. 60, 255–66 (2009).

9. Russo, E. B. & Hohmann, A. G. Role of Cannabinoids in Pain Management. in Comprehensive Treatment of Chronic Pain by Medical, Interventional, and Integrative Approaches (American Academy of Pain Medicine, 2013). doi:10.1007/978-1-4614-1560-2_18

10. Capasso, A. Do Cannabinoids Confer Neuroprotection Against Epilepsy? An Overview. Open Neurol. J. 11, 61–73 (2017).

11. Kogan, L. R., Hellyer, P. W. & Robinson, N. G. CONSUMERS’ PERCEPTIONS OF HEMP PRODUCTS FOR ANIMALS Scientific Report. AHVMA J. @BULLET 42, (2016).

12. Lee, J. L. C., Bertoglio, L. J., Guimarães, F. S. & Stevenson, C. W. Cannabidiol regulation of emotion and emotional memory processing: relevance for treating anxiety-related and substance abuse disorders. Br. J. Pharmacol. 174, 3242–3256 (2017).

13. Blessing, E. M., Steenkamp, M. M., Manzanares, J. & Marmar, C. R. Cannabidiol as a Potential Treatment for Anxiety Disorders. Neurotherapeutics 12, 825–836 (2015).